Crear empleo de calidad y fomentar la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad tiene premio

Lantegi Batuak es el ejemplo palpable de que sólo es imposible lo que uno no se propone. Si en esta época de crisis tener un empleo es difícil, aún lo es más para las personas que tienen algún tipo de discapacidad. Pero los trabajadores de Lantegi Batuakhan demostrado que, con ganas y con esfuerzo, se pueden alcanzar las más altas metas.

La empresa, radicada en Vizcaya, ocupa hoy a 2.700 personas. De ellas, cerca de  2.400 sufren algún tipo de discapacidad, en la mayoría de los casos intelectual. Una circunstancia que no les impide poner en práctica sus capacidades para desarrollar un trabajo útil para ellos y para la sociedad. Así lo explica su director general, Txema Franco, quien asegura que la crisis no les asusta, porque su nacimiento se produjo también “en plena crisis, en 1983, con una tasa de paro del 25% y cuando el todo el mundo nos decía que no era el mejor momento para crear nada. Pero aquí estamos”, dice orgulloso.

Fueron un grupo de padres y familiares de personas  con discapacidad quienes decidieron impulsar un pequeño taller que venía funcionando desde 1971 y que podría considerarse el verdadero germen de lo que hoy es Lantegi Batuak, una empresa en la que desde el principio se apostó por hacer lo que Txema Franco define como “trabajo real”. No se trataba de tener entretenidos a las personas con discapacidad en una especie de centros de día. “Nosotros no queríamos limosnas, sino demostrar que podíamos hacer lo que nos encargaban perfectamente y que éramos una empresa seria”, afirma.

Desde entonces han conseguido contratos para trabajos “muy variados, pero muchos muy relacionados con la industria”. Pero la descentralización provocada por la globalización, la crisis y los nuevos modelos productivos, han hecho que, poco a poco, Lantegi Batuak haya ido apostado por la diversificación. “Después de fracasar varias veces en algunos proyectos, hemos aprendido y hemos conseguido crecer y diversificarnos, por lo que en estos momentos se puede decir que el 50% de nuestra actividad sigue estando relacionada con procesos industriales, pero el resto se enfoca más a los servicios”, añade Franco.

Las noticias relacionadas con los logros conseguidos por Lantegi Batuak, que en una traducción al castellano sería algo así como Talleres Unidos, han llegado lejos. “Muchos nos preguntan si no vamos a crecer en otros lugares, pero siempre contestamos que no, que no pretendemos salir de Vizcaya. Nacimos para dar respuesta a los discapacitados de nuestra zona”, afirma el director de esta empresa vasca que, sin embargo, sí ha asesorado y explicado la clave de su éxito a un buen número de entidades similares que quieren crearse o crecer en otros territorios imitando el modelo que tantos éxitos le ha reportado a Lantegi Batuak.

Y aunque para Franco es un orgullo explicar cómo funciona esta organización no lucrativa, aún lo es más -dice- haber contribuido a impulsar el cambio de mentalidad de la sociedad hacia el colectivo que integra la empresa. “Ahora se les denomina personas  con discapacidad y nadie se asombra al ver a un reponedor de fruta en una gran superficie o a un jardinero con algún tipo de discapacidad”, explica el director general quien, en un paso más allá, asegura que “de todas formas, a nosotros nos gusta más hablar de personas con capacidades”.

Lantegi Batuak tiene el objetivo de consolidar el nivel y la calidad  del empleo, generando oportunidades laborales adecuadas a las necesidades de las personas con discapacidad y avanzando hacia un modelo de desarrollo individual que sea un auténtico referente.

Un elemento de motivación

Para lograr ese objetivo es fundamental la motivación de la plantilla. “Y los premios motivan muchísimo”, apunta Txema Franco. “Los empleados sienten como suyos los premios. Son ellos los que trabajan y los que consiguen que la empresa pueda ser premiada”, reconoce. Y a lo largo de su existencia la empresa ha recibido numerosos galardones. El último de ellos, el III Premio Integra de BBVA.

Patricia Bueno, directora de Responsabilidad y Reputación Corporativas de BBVA en España y Portugal, explica que Lantegi Batuak es un “gran merecedor del Premio Integra. Los datos y los hechos les avalan”. Además, el hecho de que todas las acciones, proyectos y procedimientos que se llevan a cabo en el seno de Lantegi Batuak estén al servicio de todas las entidades sin ánimo de lucro, favoreciendo así la transferencia de conocimiento y creando una red de mejores prácticas para las entidades del ámbito de la discapacidad, multiplicando así su efecto, ha sido otra de las características valoradas por el jurado.

“También es cierto que cada edición que pasa del Premio Integra, en el jurado vemos más difícil la decisión de elegir a la entidad ganadora” reconoce la directora de BBVA. “Aspecto que por otro lado nos alegra porque es fiel reflejo de que el nivel de las entidades candidatas es muy alto y por tanto les invitamos a todas a seguir participando en el Premio para futuras ediciones y a seguir trabajando en la misma línea”, añade Patricia Bueno.

El premio, de los empleados

Cuando una empresa gana un premio, en la mayor parte de las ocasiones quien acude a recoger el galardón es un alto directivo. En este caso, el presidente de BBVA, Francisco González, se lo entregó a una de las trabajadoras con discapacidad. Ella representaba al resto de la plantilla. “La ilusión que le hizo es difícil de explicar. Estar entre tanta gente importante, salir al escenario… Fue impresionante”, afirma Txema Franco, para quien el contacto diario con estas personas le ha ayudado mucho a relativizar los problemas. “Ella, por ejemplo, nunca había viajado en avión. Era una novedad, una fiesta. Muchos de nosotros estamos hartos de los viajes en avión y con estas pequeñas cosas te das cuenta de las cosas verdaderamente importantes en la vida y de las que no lo son”,  reflexiona.

“El hecho de que fueran los trabajadores los protagonistas, incluso a la hora de recoger el premio, nos ayuda a progresar, porque la motivación de las personas es la garantía de una mayor participación e innovación en la organización. Los resultados positivos permitirán reforzar nuestro proyecto social y empresarial, contribuir a la sostenibilidad del mismo y asumir las inversiones necesarias en infraestructuras, tecnologías y mejoras de gestión”, añade Txema Franco.

Ganar la tercera edición del Premio Integra de BBVA, dotado con 200.000 euros, supone un incentivo para seguir recorriendo un camino que no siempre es fácil, y para hacer sostenible el proyecto, que en la actualidad se nutre sobre todo de subvenciones procedentes de la Diputación Foral de Vizcaya o del Gobierno vasco, así como de ayudas procedentes de algunas entidades privadas.

Patricia Bueno asegura que el objetivo del Premio Integra de BBVA es “impulsar la excelencia e innovación en la integración laboral de las personas con discapacidad, así como fomentar la igualdad de oportunidades y mejorar la calidad de vida de este colectivo”.

Durante la entrega del galardón, el pasado 13 de julio, el presidente de la entidad, Francisco González señaló que “Lantegi Batuak es un magnífico ejemplo de lo que llamamos emprendimiento social y para BBVA los emprendedores sociales son personas que reconocen un problema social y que son capaces de crear, gestionar y desarrollar un proyecto empresarial económicamente sostenible y que provoque un cambio social”.

Un cambio social que desean quienes trabajan día a día en Lantegi Batuak. “¿Nuestro objetivo final? Pues que llegue un día no muy lejano en el que no existan empresas como la nuestra. Y que sea porque nuestros trabajadores puedan estar desarrollando su actividad en compañías convencionales”, se plantea Txema Franco.

Por ahora desde Lantegi Batuak se esfuerzan en caminar hacia la diversificación para tener oportunidades laborales en el ámbito del turismo, la hostelería, la atención a la dependencia o a las nuevas tecnologías. En la actualidad la entidad vizcaína ya se dedica a actividades tan diversas como la electrónica, la digitalización, la hostelería o los servicios medioambientales.

Patricia Bueno afirma que desde el banco se presta una especial atención a la formación e inclusión financiera de todas las personas. También de las que tienen alguna discapacidad. “Estamos trabajando para que puedan relacionarse con nosotros y  acceder a nuestros servicios bancarios desde cualquier canal de la misma manera que lo hace una persona sin discapacidad. Actualmente, nos encontramos en una fase de diagnóstico de nuestros canales (oficinas, Internet, teléfono,…) y analizando como poder dar una mejor respuesta a este colectivo”, explica la directora.

Un Plan ambicioso

El Premio Integra, otorgado en esta ocasión a Lantegi Batuak, forma parte de todo un plan más amplio. Se trata del Plan Integra de BBVA, que se gestiona internamente de forma transversal en las áreas de Recursos Humanos; Compras, Inmuebles y Servicios y  Negocio de la entidad, con la coordinación de Responsabilidad Corporativa, área del departamento de Comunicación y Marca y que tiene el objetivo de impulsar la integración social y laboral de las personas con discapacidad, además de reforzar los conceptos de igualdad de oportunidades y no discriminación.

La directora de BBVA aclara que la entidad tiene la premisa de trabajar por un futuro mejor para las personas. “En este sentido, el Premio Integra de BBVA supone la materialización de nuestro compromiso con el mundo de la discapacidad. Entendemos que la mejor manera de normalizar la vida de las personas con discapacidad es a través de la inclusión laboral y por tanto social. Este Premio es un reconocimiento a esas entidades que trabajan día a día por lograr dicha inclusión sociolaboral de las personas con discapacidad y que además lo hacen de un manera innovadora y efectiva”.

El objetivo de BBVA es “consolidar el Premio e intentar maximizar año tras año la transferencia de los proyectos ganadores como modelos de mejores prácticas en el campo de la discapacidad” concluye Patricia Bueno.

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