Muévete con inteligencia y vive mejor

Miguel Ángel Placer

Por Miguel Ángel Placer Instalaciones, Mantenimiento y Sostenibilidad BBVA

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Entre el 16 y el 22 de septiembre se ha celebrado la Semana Europea de la Movilidad, bajo el lema “Muévete con inteligencia y vive mejor”.

Habitualmente no nos paramos a analizar el actual sistema de transporte en las sociedades más avanzadas, basado en el automóvil privado. Pero algunos datos oficiales en España ponen los pelos de punta.

20.000 kilómetros de coche consumen la misma energía total que una vivienda media al año y el coche consume la mitad de la energía total de cada familia. En España hay 20 millones de coches privados, frente a solo 14 millones de primeras viviendas. El transporte privado es el responsable del 32 %  de las emisiones de CO2 y  los costes por atascos y accidentes superan el  2% del PIB en la UE. Y lo más preocupante. El 75 % de los desplazamientos privados en España se  realiza en coches con un solo ocupante. En ciudad, el 50 % de los viajes en coche son para recorridos de menos de 3 km. y el 10 % para recorridos de… ¡menos de 500 m!

En los años setenta, el economista Ivan Illich, en su libro Energía y equidad”, realizó un estudio sobre el uso del coche en EE.UU. El resultado fue que el norteamericano medio dedicaba más de 1.500 horas al año a su automóvil: conduciendo, trabajando para pagar el coche, las tasas, la gasolina, los seguros, los peajes, las infracciones y los impuestos para la construcción de carreteras y aparcamientos. Y no contabilizó el tiempo que pasa en los hospitales, en los tribunales o soportando publicidad automovilística. Estas 1.500 horas anuales le sirven para recorrer un promedio de 10.000 km. al año. Es decir, con este esfuerzo obtiene 6,6 km/h., que es la velocidad del peatón. Conclusión: es un comportamiento absurdo. Además el estadounidense promedio destina a la circulación la cuarta parte de su tiempo de ocio disponible, mientras que en las sociedades no motorizadas se destina a este fin sólo entre el 3 y el 8%. Sumando a esto la futura escasez de combustible, la contaminación y las emisiones de CO2, muchas voces ya plantean seriamente un cambio hacia un modelo de transporte más racional, con una sustitución progresiva por el transporte público.

La verdad, es que en medio de un atasco, o aguantando el ruido y el humo desde las aceras de nuestras ciudades, deberíamos replantearnos algunas cosas.


Fotos:  Alix Guillard, Atwater Village Newbie